Cuándo prescribir aerogel.
Cinco escenarios donde el aislamiento convencional no es viable.
Cascos históricos protegidos.
Las ordenanzas urbanísticas en ciertos cascos urbanos restringen la posibilidad de sobrepasar la línea de fachada exterior, haciendo un SATE convencional de 10 cm legalmente inviable.
El Aerogel aplicado en 20 o 30 mm es mucho más respetuoso con la geometría previa, con la posibilidad de reproducir con el acabado final la textura y cromatismo original.
Plantas bajas en vía pública.
Las plantas bajas de edificios alineados con la acera presentan una restricción específica: cualquier engrosamiento de fachada supone una invasión de espacio público que los ayuntamientos no autorizan, ya que reduce el ancho útil de la vía peatonal y compromete la accesibilidad.
El Aerogel resuelve este conflicto. El poco sobre espesor que supone para la fachada es asumible por la normativa municipal de la mayoría de ayuntamientos y no compromete las dimensiones mínimas para el uso de la acera.
Medianerías
La actuación sobre medianerías suele ser compleja, ya que supone intervenir un plano compartido con el edificio colindante. Un SATE convencional implica invadir con un espesor considerable la propiedad vecina, lo que suele ser rechazado.
El Aerogel facilita esas operaciones, al reducir drásticamente el espesor necesario para mejorar el aislamiento térmico significativamente.
Patios interiores.
La aplicación de SATE en patios interiores, fundamental para garantizar la mejora térmica del edificio, supone que espacios que ya de antemano eran estrechos se reduzcan aún más.
Esta pérdida de espacio puede empeorar la entrada de luz natural, la ventilación y la percepción espacial, especialmente en las plantas bajas.
Gracias a su elevada capacidad aislante con mínimos espesores, el Aerogel permite mejorar el comportamiento térmico reduciendo al máximo la pérdida de espacio.
Fachadas con balcones corridos
Un SATE convencional de 80 a 120 mm supone una reducción significativa del ancho útil en balcones, terrazas y galerías que encontramos en edificios antiguos.
En muchos casos, los propietarios rechazan esta solución por no estar dispuestos a renunciar a ese espacio.
Con Aerogel logramos maximizar el espacio libre sin comprometer el aislamiento térmico del edificio.
Puentes térmicos en huecos
Los encuentros de fachada con ventanas y puertas son puntos críticos donde suelen aparecer puentes térmicos, condensaciones y pérdidas energéticas.
Con sistemas convencionales, el espesor necesario dificulta el remate alrededor de las carpinterías existentes y puede reducir significativamente la entrada de luz natural al disminuir el hueco útil.
El Aerogel permite realizar tratamientos de aislamiento con muy poco espesor, adaptándose con mayor facilidad a las carpinterías existentes y minimizando la reducción del paso de luz.
¿Encaja el aerogel en tu proyecto?
Si el edificio presenta limitaciones de espesor, protección patrimonial, balcones, patios estrechos, puentes térmicos o afección a vía pública, revisaremos el caso y valoraremos la viabilidad técnica de la solución.
Una valoración previa permite saber si el aerogel aporta una ventaja real frente a soluciones convencionales.
